es comenzar a carecer de sabiduría.
Al igual que los ídolos de madera de tiempos remotos, son obrasde manos humanas, ¡y lo que el hombre ha hecho puede destruirlo
ninguna medida moral debe ser deificada. En los códigos moralesno hay nada inherentemente sagrado.
6. Ningún credo debe ser aceptado como imposición de la autoridad de una naturaleza «divina».
5. ¡Los falsos profetas han estado invirtiendo por mucho tiempolo justo y lo injusto, ío bueno y lo malo!
4. A la mano muerta se le ha permitido durante demasiado tiempoque esterilice el pensamiento vivo.
3. ¡Congregaos en torno mío, oh, vosotros que desafiáis a la muerte, y la Tierra será vuestra, para ahora y para siempre!
2. Pongo en duda todas las cosas. Colocándome ante las podridas y barnizadas fachadas de vuestros más excelsos dogmas morales
1. Atención al crucifijo. ¡qué es lo que significa? Pálida incompetencia colgada de un árbol.
11. Hago estallar el horrible contenido de los sepulcros filosóficos marchitos, y río con ira sardónica
Alzo un hacha y abro en dos su cráneo devorado por los gusanos,
10. Clavo mi mirada en los ojos vidriosos de vuestro espantoso Jehová, y le tiro de la barba.
9. Elevo con severa energía el estandarte de los fuertes.
8. Me aparto de todos los convencionalismos que no me lleven aléxito y a la felicidad en la Tierra,
7. Ninguna vetusta falsedad será para mí una verdad; ningún dogma sofocante entorpecerá mi pluma.
«el verdadero príncipe del mal; ¡el rey de los esclavosl».
6. Hundo mi dedo en la sangre aguada de vuestro impotente y locoredentor, y escribo en su frente desgarrada por las espinas
es mi enemigo mortal.
5. No me inclino en señal de sumisión ante ninguno de vuestros ídos pintados, y el que me diga «tú lo harás»
4.Yo exijo razones de vuestras reglas doradas y pregunto el porqué de vuestros mandamientos
3. ¡Pues yo me alzo para desafiar a la sabiduría del mundo, parapedir explicaciones a las «leyes» del hombre y de «Dios»!
la multitud de seres desorientados!
2. ¡Abrid los ojos para que podáis ver, oh, hombres de mente enmohecida, y escuchadme bien, vosotros,
Al Norte y al Sur muestro un signo que proclama: ¡Muerte a los débiles, salud para los fuertes!
1. En este árido desierto de acero y piedra, elevo mi voz para que puedas oírla, Al Este y al Oeste hago una seña.